Fue el olor a tabaco quemado y rancio saliendo de la pipa, el que se burlaba de mi, recordandome una vez más al fracaso. Cada día me voy a dormir con un creciente apetito por la vida, cada noche deseo ser mejor, más fuerte, decidido, activo.
Cada vez que sueño, hermosos paisajes se despliegan ante mis ojos, tramas perversas se desarrollan para mi entretenimiento, montañas aparecen en el horizonte y piratas nebulosos me invitan a beber con ellos.
Sin embargo, cuando despierto, me siento cansado, aburrido, abrumado, como si mi futuro se encontrara al final de un largo camino y yo simplemente no soy capaz de dar el primer paso, paso el día menguando, esperando que termine, para ponerle tabaco a la pipa y que el olor me recuerde una vez más.
No comments:
Post a Comment